Invertir en una nueva fábrica, una carrera universitaria o una cartera de acciones se considera inversión, pero no en el sentido que le da un corredor de bolsa. Los economistas se refieren a gastar hoy con la expectativa de obtener beneficios en el futuro. Comprar acciones en el mercado secundario no es inversión en este sentido; es simplemente una transferencia entre propietarios. La empresa ya recibió su dinero al emitir las acciones.
La inversión real adopta tres formas principales. Las empresas compran maquinaria, construyen fábricas y desarrollan software. Los hogares compran viviendas y financian la educación. Los gobiernos construyen carreteras, puertos y escuelas. Cada tipo de inversión contribuye al capital, es decir, al total de activos productivos que posee un país. Un país que invierte de forma constante tiende a crecer más rápido que uno que no lo hace.
Invertir es arriesgado. Los beneficios se obtienen años después y puede que nunca se materialicen. Un restaurante que pide un préstamo para expandirse puede encontrarse con un barrio transformado. Una empresa que apuesta por una nueva tecnología puede perder ante la competencia. Esta incertidumbre explica por qué la inversión cae drásticamente durante las recesiones. Las empresas esperan a que la situación mejore antes de comprometer capital, y esta demora agrava la crisis.
Categorías de inversión
- Inversiones fijas empresariales: maquinaria, edificios, software
- Inversión residencial: construcción de viviendas
- Inversión en inventario: bienes mantenidos para su venta futura.
- Capital humano: educación y formación
- Inversión pública: infraestructura e investigación
Comments
No comments yet. Be the first to share a thought.
Leave a comment