El corte es la transición más básica en el cine. Un plano termina y otro comienza. Es abrupto e inmediato. No hay fundido, ni disolución, ni barrido. La imagen simplemente cambia. El corte es tan común que el público apenas lo percibe. Pero es la base del lenguaje cinematográfico. Sin el corte, el cine se limitaría a planos secuencia.
El corte funciona porque el cerebro humano completa los huecos. Si un personaje mira una puerta en un plano y en el siguiente se muestra la puerta, el público entiende que el personaje está mirando la puerta. Ese es el efecto Kuleshov. El significado se crea mediante la yuxtaposición, no mediante los planos individuales. El corte es una herramienta para construir significado.
Existen varios tipos de cortes. Un corte brusco es la transición estándar e inmediata. Un corte de salto rompe la continuidad al alternar entre dos planos similares, creando un efecto desorientador. Un corte de continuidad conecta dos planos mediante una similitud visual o temática, como el corte del hueso a la nave espacial en 2001: Una odisea del espacio. Un corte de inserción muestra una imagen relacionada pero distinta, para luego regresar. Cada tipo tiene su propio efecto.
El corte no es solo una operación técnica; es una decisión creativa. El momento, el ritmo y la ubicación de los cortes determinan el ritmo y la atmósfera de una película. Un editor se gana el sueldo sabiendo cuándo cortar y cuándo pausar.
Comments (2)
Leave a comment