Sócrates no escribió nada. Lo conocemos a través de los diálogos de Platón, donde aparece como un interrogador que expone la ignorancia de sus interlocutores. El método socrático consiste precisamente en eso: hacer preguntas para estimular el pensamiento crítico y descubrir las suposiciones subyacentes. No se trata de ganar discusiones, sino de indagar. Sócrates afirmaba no saber nada, y sus preguntas estaban diseñadas para demostrar a los demás que sabían menos de lo que creían. El resultado solía ser la aporía, un estado de desconcierto, que Sócrates consideraba el principio de la sabiduría.
El método consta de varios pasos. Se formula una pregunta sobre un concepto, como justicia o valentía. Se recibe una respuesta. Se pide una definición. Se contrasta la definición con contraejemplos. Se revisa la definición. Se repite el proceso. El proceso puede resultar incómodo, especialmente para quienes creían tener las respuestas. Pero también es liberador. Libera la mente de opiniones no examinadas. El método socrático se utiliza en las facultades de derecho, donde los profesores interrogan a los estudiantes para agudizar su razonamiento. Se utiliza en la educación, donde los docentes guían a los estudiantes para que descubran ideas por sí mismos. Se utiliza en terapia, donde se anima a los pacientes a cuestionar sus propias suposiciones. Es un método de indagación, no un conjunto de doctrinas.
Características del método socrático
- Cuestionar. Preguntar en lugar de decir.
- Refutación. Probando definiciones contra contraejemplos.
- Aporía. El estado de desconcierto que precede a la comprensión.
- Humildad. Reconocer la propia ignorancia.
El método socrático no es lo mismo que la paradoja socrática. El método es una práctica. La paradoja es la afirmación de que la virtud es conocimiento y que nadie obra mal voluntariamente.
Comments
No comments yet. Be the first to share a thought.
Leave a comment