El fondo oceánico —el lecho marino— cubre más del 70 por ciento de la superficie sólida de la Tierra. Comprende plataformas y taludes continentales, llanuras abisales, dorsales oceánicas, montes submarinos, fosas oceánicas y una variedad de formaciones sedimentarias y volcánicas.
El lecho marino es la interfaz donde el océano interactúa con la Tierra sólida. Allí se acumulan sedimentos, se forma y se destruye la corteza, y los fluidos hidrotermales intercambian calor y sustancias químicas. Las comunidades biológicas varían desde la escasa fauna abisal hasta las densas comunidades de fuentes hidrotermales y los jardines de coral de aguas profundas. La luz está ausente por debajo de unos pocos cientos de metros, por lo que la mayoría de los ecosistemas del lecho marino dependen de la materia orgánica que se hunde desde la superficie o de la energía química.
La cartografía del lecho marino se ha acelerado gracias al sonar multihaz y los vehículos autónomos, pero aún quedan grandes áreas sin cartografiar. El interés por los recursos del lecho marino —minerales, hidrocarburos, material genético— está creciendo, lo que plantea interrogantes sobre la gestión ambiental y la gobernanza internacional. El lecho marino es a la vez una frontera científica y un escenario emergente de actividad humana.
- Superficie inferior del océano
- Incluye llanuras, crestas, trincheras y montes submarinos.
- Anfitrión de diversos procesos geológicos y biológicos
- Aún no se ha cartografiado completamente
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