La estratigrafía es el estudio de las capas de roca y suelo para establecer dataciones relativas. El principio básico es simple: en una secuencia inalterada, las capas inferiores son más antiguas que las superiores. Los arqueólogos utilizan este principio para reconstruir la secuencia de ocupación de un yacimiento. Si un estilo de cerámica aparece en una capa inferior a otro, el primero es más antiguo. Este razonamiento, conocido como la ley de superposición, fue formulado por Nicolas Steno en el siglo XVII.
Los yacimientos arqueológicos rara vez permanecen intactos. Los roedores excavan madrigueras, las raíces se abren paso, las inundaciones erosionan y las excavaciones posteriores penetran en las capas anteriores. Los arqueólogos registran la posición exacta de cada hallazgo y dibujan diagramas de sección que muestran las capas de perfil. También buscan intrusiones, objetos que se han desplazado de su contexto original. Una moneda encontrada en una capa profunda resulta sospechosa hasta que se demuestre lo contrario. La datación cruzada con otros yacimientos y los métodos absolutos como el radiocarbono ayudan a confirmar las secuencias.
Principios clave
- Superposición: las capas inferiores son más antiguas.
- Horizontalidad original: las capas comienzan planas.
- Montaje transversal: una característica que corta otra que aparece más adelante.
- Asociación: los objetos de la misma capa son aproximadamente contemporáneos.
La estratigrafía le da a la arqueología su profundidad temporal. Sin ella, los artefactos quedarían sin contexto.
Comments (2)
Leave a comment