La correlación describe una relación estadística entre dos variables. Cuando una variable cambia, la otra tiende a cambiar de forma relacionada. La relación puede ser positiva (ambas aumentan o disminuyen simultáneamente) o negativa (una aumenta cuando la otra disminuye).
Se observa una correlación positiva cuando las personas más altas tienden a pesar más, o cuando el tiempo de estudio y las calificaciones de los exámenes se mueven en la misma dirección. Se observa una correlación negativa cuando las horas de televisión y las calificaciones se mueven en direcciones opuestas. La fuerza de la relación se mide por la proximidad de los puntos de datos alrededor de una línea; los diagramas de dispersión permiten visualizar el patrón de un vistazo.
La correlación no implica causalidad. Una tercera variable puede influir en ambos fenómenos, o la dirección de la influencia puede ser opuesta a la esperada. Las ventas de helados y las muertes por ahogamiento aumentan simultáneamente en verano, pero ninguna causa la otra. Por lo tanto, los investigadores consideran la correlación como un punto de partida para futuras investigaciones, más que como una explicación definitiva.
En psicología, los estudios correlacionales son comunes cuando la manipulación experimental es imposible o poco ética. Estos estudios permiten trazar un mapa de las relaciones que posteriormente se pueden comprobar con mayor rigor experimental.
Comments
No comments yet. Be the first to share a thought.
Leave a comment