El origami consiste en doblar una hoja de papel plana para darle una forma definida sin cortar ni pegar. La palabra proviene del japonés: oru, doblar, y kami, papel. Un cuadrado es el punto de partida habitual. A partir de ese cuadrado, con unos cientos de pliegues se puede crear una grulla, una rana, un dragón o una figura geométrica compleja. El papel hace todo el trabajo. Los pliegues se convierten en líneas estructurales.
Modelos tradicionales como la grulla, el barco y la bomba de agua se han transmitido durante siglos. El origami moderno, impulsado por plegadores como Akira Yoshizawa y Satoshi Kamiya, explora el plegado en húmedo, las teselaciones y los insectos ultracomplejos con cientos de pasos. Algunos diseñadores utilizan patrones matemáticos de pliegues para inventar nuevas formas. Otros pliegan únicamente a partir de cuadrados sin cortar, siguiendo la tradición más estricta.
Pliegues iniciales útiles
- Pliegue de valle: el papel se pliega hacia ti, como un libro que se cierra.
- Pliegue de montaña: el papel se pliega alejándose de ti.
- Base preliminar: una base cuadrada utilizada en muchos modelos tradicionales.
- Base para bombas de agua: una base triangular para globos y grúas.
El papel fino es ideal para modelos complejos. El papel Kami, Tant y el papel de seda mantienen bien el pliegue. El papel de copia es demasiado grueso para cualquier cosa que vaya más allá de formas simples.
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