La tipología consiste en la clasificación de artefactos en tipos según atributos comunes. Los arqueólogos agrupan las herramientas por forma, material, tamaño y técnica de fabricación. Un tipo es una categoría que ayuda a organizar grandes colecciones y a comparar conjuntos de diferentes yacimientos. Un mismo objeto puede clasificarse de forma distinta según la pregunta. Una punta de proyectil puede clasificarse por su contorno, su patrón de lascado o su función atribuida.
La tipología no es neutral. Las categorías que eligen los arqueólogos influyen en su percepción. Las primeras tipologías se basaban en la intuición y la estética. Posteriormente, los investigadores introdujeron métodos estadísticos y análisis de atributos. Algunos tipos corresponden a categorías culturales reales. Otros son meras conveniencias analíticas. Un tipo presente en una región y periodo puede estar ausente en otro, lo que ayuda a los arqueólogos a datar yacimientos y rastrear contactos. Sin embargo, los tipos también pueden inducir a error. Formas similares pueden tener funciones distintas. Formas diferentes pueden cumplir la misma función.
Cómo se construyen los tipos
- Seleccione los atributos: forma, tamaño, material, técnica.
- Agrupar objetos con atributos compartidos.
- Comprueba si los grupos son significativos.
- Actualizar a medida que aparezcan nuevos datos.
La tipología es una herramienta, no una verdad. Su valor depende de la pregunta que se pretenda responder con ella.
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