La dosis adecuada de medicamento marca la diferencia entre el beneficio y el daño. La dosificación especifica la cantidad de fármaco que se debe tomar, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo.
La dosis depende de las propiedades del fármaco, la edad, el peso, la función renal y hepática del paciente, y la afección que se esté tratando. Una dosis insuficiente no produce ningún beneficio; una dosis excesiva produce toxicidad. Los regímenes de dosis fijas son adecuados para muchas situaciones; en otras, se requiere un ajuste según la respuesta o los niveles en sangre.
Las recetas y las etiquetas deben indicar claramente la dosis. Los pacientes necesitan instrucciones fáciles de seguir, incluyendo qué hacer si olvidan una dosis. En los hospitales, los sistemas informatizados y las verificaciones dobles reducen los errores de dosificación. Revisar la dosis cuando cambia el estado clínico previene la acumulación o la falta de tratamiento.
- Cantidad, frecuencia y duración de un medicamento
- Ajustado según los factores del paciente y la respuesta clínica.
- Debe comunicarse claramente en las recetas.
- Los errores en la dosificación son una fuente importante de daños prevenibles.
Comments
No comments yet. Be the first to share a thought.
Leave a comment