Un estimulador se utiliza para la fricción, no para la inserción. Puede ser una almohadilla contorneada, un dispositivo portátil que se coloca debajo de la ropa interior o un bulto de mano con un punto de contacto óptimo en el centro. Se presiona y se balancea. El clítoris, un relleno o el cuerpo del pene pueden ser el punto de contacto.
La textura es clave: un relieve, una superficie lisa y suave, un sutil relieve que evita resbalones. Algunos molinillos ocultan una bala. Otros son de silicona silenciosa, lo cual resulta útil cuando la vibración es excesiva o demasiado ruidosa.
Al no tener eje al que apuntar, los molinillos aparecen en contextos donde la penetración está descartada: ciertos tipos de dolor, cierta disforia, un encuentro rápido en el baño. Lávalos como cualquier juguete sexual externo. Si se usan con ropa interior, el sudor también contribuye a la limpieza.
Elegir uno
- Una almohadilla más ancha es adecuada para un movimiento de lijado amplio.
- Una almohadilla pequeña con forma de pico permite una presión precisa en el clítoris.
- Si quieres que se mantenga en su sitio, busca una presilla para el arnés.
- Evite la espuma porosa que no se puede desinfectar.
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