El tejido cerebral muere en cuestión de minutos cuando se interrumpe el suministro de sangre. Un accidente cerebrovascular es una interrupción repentina del flujo sanguíneo a una parte del cerebro, ya sea por la obstrucción de una arteria (isquémico) o por una hemorragia (hemorrágico), lo que provoca la aparición rápida de déficits neurológicos.
Los signos comunes incluyen parálisis facial, debilidad en el brazo y dificultad para hablar. Los tratamientos críticos para el accidente cerebrovascular isquémico incluyen la trombolisis y la trombectomía mecánica. El control de la presión arterial y la reversión de la anticoagulación son importantes en caso de hemorragia. Las imágenes inmediatas permiten distinguir entre los dos tipos.
La rehabilitación comienza precozmente para maximizar la recuperación del movimiento, el habla y las actividades cotidianas. La prevención secundaria aborda la hipertensión, la fibrilación auricular, los lípidos y el estilo de vida. El reconocimiento público de los síntomas del ictus y la rápida activación de los sistemas de emergencia preservan el tejido cerebral y reducen la discapacidad.
- Lesión cerebral repentina por interrupción del flujo sanguíneo
- De origen isquémico o hemorrágico
- Requiere reconocimiento inmediato y tratamiento urgente.
- Seguido de rehabilitación y prevención secundaria.
Comments
No comments yet. Be the first to share a thought.
Leave a comment