La preocupación se convierte en un trastorno cuando domina la vida diaria. La ansiedad, como afección clínica, implica un miedo o preocupación excesivos, difíciles de controlar y que interfieren con el funcionamiento normal.
Los síntomas incluyen inquietud, tensión muscular, trastornos del sueño, problemas de concentración y signos físicos como taquicardia o sudoración. El trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, la ansiedad social y las fobias específicas son formas comunes. El diagnóstico se basa en la historia clínica y la exclusión de causas médicas que pueden simular la ansiedad.
El tratamiento combina terapias psicológicas, en particular enfoques cognitivo-conductuales, con medicamentos cuando es necesario. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y otros fármacos reducen los síntomas en muchos pacientes. La detección temprana previene problemas secundarios como la depresión o el abuso de sustancias.
- Miedo o preocupación excesivos y difíciles de controlar
- Interfiere con el funcionamiento diario.
- Incluye formas generalizadas, de pánico, sociales y fóbicas.
- Se trata con terapia y, a veces, con medicamentos.
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